
Tienes que marcharte. Lo siento.
Bueno, en realidad no lo siento tanto. No has sido un buen amante. Tal vez empecé a salir contigo con demasiadas expectativas; creía que ibas a ser tan bueno como el 2008, que tanto me cambió la vida hasta hacerla otra. Sin embargo, te portaste muy egoístamente. Me concediste un trabajo que parecía una parodia de la imagen de trabajo que se tiene en el país, y luego decidiste que era mejor que me quedara en casa a pensar en ti y en la nada que me has aportado.
Por si fuera poco, me apartaste de varias personas con las que no puedo reparar la amistad sin que el miedo o el orgullo causen interferencias en nuestras conversaciones. Supongo que así yo tendría más tiempo para dedicarte más pensamientos.
Pero no seré cruel contigo. He aprovechado el exceso de tiempo libre que me otorgaste para dedicarlo a mis proyectos, y eso que ha hecho que a nivel literario creciera un poco más. No has matado mis sueños, lo siento. También me has concedido momentos inolvidables, como mi primera luna de miel. Supongo todo esto era para que no te odiara tanto.
Lo siento. Hay otro año. La he invitado a cenar a casa esta noche y he preparado las uvas de postre y el champán. Llevo ropa interior roja y esta vez no es para ti. Y después nos iremos a celebrar nuestro encuentro. Quiero que nos dejes solos. Y que te vayas para siempre.
Quédate justo ahí, en mis recuerdos.
Mun os desea a todos un Feliz 2010
Fotografía: Into new year, de Ciril Jazbec