martes, octubre 27, 2009

Magia

Creía que se quedaba aplastada entre las páginas de mis libros,
que moría con el “OFF” de mi reproductor,
y que se escondía detrás de la pantalla
cuando encendían las luces.

Nunca me dijiste que la robabas tú
y la esparcías con disimulo bajo la almohada
para que me envolviera la cabeza
y escribir cada día unas líneas
en nuestro cuento de hadas.


Mun, the Haunted Doll

Fotografía: Magic, de Stardixa

martes, octubre 20, 2009

Un año de palabras... y emociones

Un día me presentaron a Nachob y éste decidió que le caí lo bastante bien como para regalarme un tesoro. Este tesoro consiste en varios tesoros que Nachob fue construyendo durante un año y que os invito a descubrir.

José Ignacio Becerril Polo es un artista íntegro. Entiende la literatura como un placer compartido entre el escritor y el lector. Él nos cuenta cuentos, con su estilo preciosista de meterte bajo la piel cada momento y sensación de la narración, sin caer en abundantes descripciones. Y el lector participa en los cuentos completándolos con su imaginación.

La temática de los cuentos es muy diversa; hay fantasía, terror y ciencia ficción. Relatos largos, cortos y sagas. Y todos ellos son tan únicos que merecerían una reseña personal. Pero, ¿para qué os voy a contar los cuentos de Nachob, pudiéndolos descubrir vosotros mismos?

Si os queréis hacer con Un año de palabras, pedídselo al propio Nachob en nacnoe@hotmail.com

jueves, octubre 15, 2009

Nebuloso's Fantasy (XXVII)

PLAY

Nuestros amigos bajaron por un pasillo más oscuro que los pensamientos de un Sith, empujando a Nebuloso, que no paraba de quejarse de lo oscuro que estaba y de que seguramente haya un monstruo horrible de nivel 76 esperando abajo, porque está claro que los pasillos oscuros sólo albergan monstruos horripilantes con tanta hambre que se comen hasta las luces. Sin embargo, la realidad era muy distinta: al llegar abajo no se encontraron con ningún monstruo, ni siquiera con ninguna mano helada sobre el hombro (ni siquiera Tifona). Borrón encendió la punta de su bastón con un truco de magia que recordó a muy buena hora. Sí, a pesar de las miradas recriminatorias de sus compañeros, fue una luz oportuna, porque les descubrió una puerta.
-El monstruo horrible tiene un cuarto para él solo. Ya se han vuelto más exquisitos -supuso Nebuloso.
Al abrir la puerta, además de comprobar de que las bisagras no se habían engrasado desde el bautizo de la Spectrum, se encontraron con algo totalmente inesperado: una taberna. Pero no se trataba de una taberna cualquiera. Tenía algo que dejó boquiabiertos a todos nuestros amigos. Y no era el pirata que bailaba agarrado a la lámpara en forma de timón, si no de un robusto hombre sentado en una mesa, con un peinado alto y rubio, sobredosis de gomina, barba bien cuidada y un asombroso parecido a Nebuloso. El sonido se apagó y el juego se detuvo sin que el jugador lo pusiera en pausa para dar paso a un midi más entrañable que el reencuentro de Marco con su madre. A Nebuloso se le cayó la mandíbula al suelo y los ojos le temblaron hasta estallar en surtidores de lágrimas.
-¿¿¿¿PAPÁ????
El hombre se levantó de la silla, incrédulo, y se acercó al muchacho.
-¿Ne...buloso?
-¡SÍ!
-¿Eres... tú?
-¿Y quién voy a ser si no? ¿El panadero?
-¡Qué grande estás!
-Si no me ves desde que... nací... Mamá me dijo que habías muerto peleando contra Lord Dragón...
Una nube de rubor inundó las mejillas de Nubarrón mientras éste elaboraba una respuesta que no le dejara en mal lugar.
-Yo... me perdí... cuando tu madre se quedó embarazada... Fui a luchar contra Lord Dragón para cobrar... una recompensa, sí... Y... me perdí... y aquí estoy encerrado... y no puedo salir... El camarero es un poderoso mago que me ha hechizado... Por más que lo intento, no puedo despegar la mano de la jarra de cerveza... Hijo, tienes que ayudarme.
-¡PAPÁ, TÚ LO QUE ERES ES UN IRRESPONSABLE!
Nubarrón agachó la cabeza ante su recién reconocido hijo.
-Lo sé, pero tienes que entenderlo... Ya que estás aquí, ¿por qué no te sientas conmigo?
-¿Pueden sentarse mis amigos también?
-¿Tienen que venir?
-Desde que aparecieron, van conmigo a todas partes y no me despego por si me atacan los secuaces de Lord Dragón.
El hombre suspiró, pensando que tendría que pagar demasiadas cervezas. Echó un vistazo al grupo y al ver a Tifona no se lo pensó dos veces. Con un gesto amigable les invitó a sentarse con él a la mesa y, sin necesidad de pedirlo, el camarero sirvió una jarra de cerveza a cada uno. Cuando todas las miradas se clavaron en él, Nubarrón se levantó de la silla para que su ego pudiera sentarse en ella, y fingió tos antes de dar un discurso que recibió varias visitas en YouTube:
-Bueno, para los que no lo sepáis aún me llamo Nubarrón y soy el padre de Nebuloso... Me han dado por muerto durante muchos años, pero no quiero que penséis que soy un cobarde que huye de las responsabilidades y de la paternidad. El motivo por el cual decidií esconderme aquí como una estrella de rock que quiere hacer rentable su muerte es uno bien distinto: ser héroe de un videojuego de rol cansa y mucho.
-¿Te acosan los reporteros por la calle?
-Niño, no vuelvas a interrumpir a tu padre cuando habla... No me refiero a eso. Ser héroe es muy duro... Viajar por el mundo es muy duro, enfréntandote a monstruos cada vez más poderosos, muriendo y resucitando constantemente, no conocer el calor de un techo durante semanas, sintiendo que el destino del mundo y de tu familia depende de ti... Pero eso no es lo peor. Lo peor es... la explotación.
-¿Explotación? -se intrigó Borrón.
-Sí... De pronto te das cuenta de que trabajas más que los guardaespaldas de la princesa Melocotona... Sacas la basura al rey, haces la compra para un vecino de un pueblo que te encuentras por el camino, limpias los baños de la posada, sacas al perro...
-¡Un respeto, que yo voy con ellos porque me aceptan con gusto! -interrumpió Bobby.
-Pues claro, chucho, los perros que hablan tenéis un encanto muy lucrativo... Bueno, a lo que iba... Estaba cansado de ser un pringao. Al principio aguantaba porque pensaba que me iba a tir... a recibir una gran recompensa de la princesa Melocotona, pero no podía más.Por eso me largué.
Se produjo un silencio conmovedor que habría invitado a nuestros amigos a reflexionar, si no fuera por la rauda respuesta de Nebuloso:
-Pero a mí no me pasará eso. En cuanto rescate a Melocotona, me casaré con ella y daré el braguetazo.
-¿La han vuelto a raptar? -Nubarrón enarcó una ceja, aparentemente incrédulo.
-...Sí...
El hombre suspiró y se dio una palmada en la frente.
-Es por eso por lo que te buscaba, papá. Hemos encontrado la fortaleza de Lord Dragón, pero necesitamos una contraseña para entrar... y eso sólo lo sabes tú.
Nubarrón sopesó la intención de su hijo, pensativo. Le escrutó con la misma intensidad que un crítico de Metacritic y, esgrimiendo la más adorable de sus sonrisas, le propuso:
-Ya sabes cómo funciona esto. Los PNJ somos todos muy egoístas y nunca damos nada sin recibir algo a cambio.
-¿Quieres que haga que mamá te perdone cuando vuelvas a casa?
Nubarrón dio un gracioso bote en la silla, aterrado como si le hubieran propuesto ir a rescatar por enésima vez a Melocotona.
-Tu madre sólo puede salir en dos ocasiones en el juego: en la intro y, como mucho, en el final. Está prohibidísimo que salga durante.
-Vamos, que tienes miedo del pollo que te montará cuando sepas que estés vivo.
-No es eso...-Nubarrón se compuso y se puso todo lo serio que se puede poner un personaje en un videojuego como "Nebuloso's Fantasy- Lo que yo te pido es algo mucho más difícil y trascendental...
Acto seguido, le propinó a su hijo una colleja que dibujó un ZAS rojo brillante en toda la pantalla.
-¡¡¡QUIERO QUE ME EXPLIQUES QUÉ +*/$%&= TE HAS HECHO EN EL PELO!!!

PAUSE

Mun, the Gamer Doll

La imagen es el entrañable Scumm Bar de Monkey Island, al que he hecho un pequeño guiño en este capítulo. Algunos os preguntaréis dónde está el grog, pero eso es una bebida de piratas y no de guerreros roleros. Además, paso de ganarme follones por sacar a unos menores bebiendo alcohol.

El capítulo de hoy es un tanto especial y se lo quiero dedicar a mi hermanito, que ha apoyado a Nebuloso desde el primer día. Es un chico tan lleno de luz que si faltara el mundo sería más feo. Te quiero, Kon.

miércoles, septiembre 30, 2009

Cómo actuar si un elefante invade la habitación

1. Tápese los ojos.
2. Tápese los oídos.
3. Tápese la boca.

El elefante dejará de estar en la habitación. Incluso cuando usted se vea aplastado por las patas.


Mun, la Muñeca que expulsa Elefantes de su cuarto.

Fotografía: Elephant in the room upstairs, de Fahrmboy.

viernes, septiembre 25, 2009

El día que perdí la voz

“Migraremos a Saturno, tal vez en sus anillos esté la voz que te han robado”.

Fue un susurro que aún no puedo decir si fue real o no, porque lo oí mientras despertaba, así que no sé si formaba parte del sueño o no. Ambas posibilidades son válidas, porque recuerdo que soñé que salía al espacio (sin escafandra) a cazar marcianos fugitivos, y alguno muy pillo pudo haberme robado la voz. El autor del susurro también pudo haber sido mi despertador. Cada mañana me saca de la cama con una idea de ese estilo.

Intento preguntarle si sabe cuál es el camino más corto a Saturno, pero sólo consigo emitir un débil gruñido. Lo intento por segunda vez, con el mismo resultado. Finalmente, trato de pronunciar un sencillo “hola”, y sólo sale algo parecido a un trueno falto de decibelios.

Tal vez es cierto que me han robado la voz.

A veces una sale por ahí y en lugar de dejarse el paraguas o el abrigo en casa ajena, se deja la voz. Lo lógico sería llamar a los amigos con los que estuve, para ver si se la han encontrado en su casa y, en ese caso, si no la han tirado a la basura. ¿Pero cómo llamarles si no puedo hablar con ellos? Claro que puedo ir a visitarles, pero me he levantado con una orquesta que usa mi cerebro como batería, y no hay manera de hacerles entender que su función ya acabó.

Entonces pienso que si recupero mi voz, tal vez pueda convencer a los músicos de que se vayan. Se trata de hacer el pequeño sacrificio de meterme en la ducha, vestirme, desayunar y salir a la calle. Con ellos. Pero si se trata de mi voz, cualquier sacrificio es válido.

El primer paso es recordar dónde estuve anoche, pero es complicado. La orquesta está obstruyendo el paso a mis recuerdos. Los aparto a gráciles empujones y consigo llegar a la sala. Creo que he pisado un cable y he desconectado un amplificador, porque el bajista me mira mal. Me disculpo juntando ambas manos delante mío cual mantis religiosa y entro. Es un bar irlandés al que suelo ir con mis amigos cuando la imaginación se siente demasiado perezosa diseñar un plan atractivo. Sin embargo, alguien ha pasado una goma de borrar encima, porque las mesas, las sillas y la barra se ven difuminadas. Aunque tal vez sea el humo o que me haya olvidado de ponerme las gafas. Como seguramente sea esto último, decido volver a mi habitación, y esta vez los músicos me dejan paso, resignados.

Las gafas están donde siempre, en mi mesilla, sin funda ni nada. Tienen cristales líquidos, porque las lágrimas no acaban de limpiarse bien en ellos, aunque eso ayuda a que no se ensucien tanto. Cuando me las pongo, recuerdo que las tengo que poner del revés para no ver el mundo en escala de rojos y naranjas. Vuelvo a a la sala de los recuerdos. Esta vez, la orquesta resopla porque estoy pisando las notas desafinadas del suelo. Quiero decirles que luego hablamos, pero luego se lo diré. Hay que volver al bar.

Suele ser un bar tan lleno que la gente se sienta una encima de otra. Ir a caballo es lo más común. Pero ahora está todo en escala de marrones y sólo hay una bola de paja sentada en la barra. El camarero hace un castillo de palillos de madera mientras escucha las penas de la bola sobre su amor perdido, un vaquero autista que robó las sandalias de Hermes y le dejó para conquistar nubes sin lluvia. El camarero parece interesado y lo escucha con orejeras de elefante. Me siento al lado de la bola de paja, le robo la botella vacía de cerveza de Trigo Compasivo y escribo sobre la mesa, usando los restos de espuma como tinta. Siempre será más cívico que escribir con la navaja.

¿HAS
VISTO
MI VOZ?

“¿Dónde está el camino a tu garganta? Me ahogo...”

Habla un vaso desde el fregadero, que está haciendo equilibrios entre espuma y otros vasos. El camarero suspira y le llena de más agua hasta que rebosa y enjuaga los demás vasos, que suspiran aliviados. Abro la boca y emito maullidos desesperados.
-Fcreo fque fquiere fun fvaso fde fagua -sugiere la bola de paja.
El camarero saca el vaso parlante del fregadero y lo aplasta sobre la barra para que se calle. Sin embargo, sólo se queja con un “ay”. Lo acaricio para reconfortarlo y me lo voy a llevar a la boca cuando el camarero me pregunta qué quieren mis amigos y si lo pagarán con una canción. Le saco una señal de “stop -vuelvo en cinco minutos” y agoto el vaso apenas sin respirar. Noto algo en el fondo, como una pelota, áspero. Antes de tener tiempo a escupirlo, me lo trago. Sabe a cadena.
-Ellos quieren cerveza. A lo mejor se dejan los instrumentos en el fondo de los vasos y terminan la función.
Por fin. La he encontrado. Pensaba que iba a ser más difícil. Por fin puedo explicar esta aventura sin usar el papel.

Me emociono tanto que lloro. Las lágrimas salen abundantes y es una herida que no coagula, sino que forma una balsa que me arrastra fuera del bar, de la sala. Las olas me mecen, me vuelcan, me envuelven y no tengo miedo, como en aquella playa atlántica en la que casi me ahogo de pequeña. El agua es una nana en la que me quedo dormida.

Hoy he despertado en un anillo de Saturno. Y he hablado con el resto de planetas.


Mun, la Muñeca Cuentacuentos

Dedicado a Niobiña, porque ella lo inspiró.

Fotografía: The Voice of Seduction, de Ben Heine

jueves, septiembre 24, 2009

Mi nuevo proyecto

Desde hace poco más de un mes soy colaboradora de Deprisa, un blog literario en un mundo donde la gente tiene poco tiempo para leer. Dicho blog ha quedado primero en la categoría de Cultura en los Premios 20Blogs. Ahora trata de hacerse un hueco en los Premios Bitácora. Si al igual que yo consideráis que este blog merece ganar (y no sólo lo considero por formar parte del equipo), ya sabéis lo que tenéis que hacer.

(Y sí, pronto habrá más Nebuloso y lo que no es Nebuloso)

Mun

viernes, septiembre 18, 2009

Cambio


Cambio
teclados frenéticos,
teléfonos insistentes,
monóxido de metro,
y despertares obligados

por el suave murmullo de las hojas
que se quejan bajo mis pasos
por estrellas impúdicas,
sin nubes viciadas,
por un bosque cuyas fauces
ya no me den miedo.


Mun, the Nostalgic Doll

Foto: Un bosque en Loiba (Galicia)