
C)
El jugador estaba más indeciso que Hamlet rellenando la bonoloto, pero como buen adolescente que era, se decantó por la opción C. Su alegría aumentó cuando Tifona miró escéptica el vestido rosa que había aparecido en manos de Kakos por arte de magia.
-A mí eso no me entra -aseguró.
-¡Si no te lo has probado! -protestó el ladrón.
-Ese vestido es para niñas y el pecho me va a quedar muy apretado.
-¡Con más ra... digoooo, no lo sabes! ¡Tienes que probártelo para ello! -replicó nuestro héroe.
La amazona respondió con una mirada que acongojaría al mismo Sauron y todos sus compañeros (y el saludador también) retrocedieron un paso. Cuando la atención de todos estaba lo bastante captada en las palabras de la chica (que no en sus curvas, como solía pasar), añadió:
-Yo soy morena. No puedo pasar por princesa. Necesitamos una rubia.
-¿Y por qué? -preguntó Nebuloso.
-¿Cómo podría entonces Lord Dragón secuestrarla tantas veces seguidas?
Una vez más, todos se sometieron a la evidencia. Cuando todos se disponían a discutir una estrategia para enfrentarse al saludador, Borrón tomó el vestido de las manos de Kakos con más delicadeza que Legolas haciéndose la manicura. Lo miró con la ilusión de una niña que mira su primera muñeca y, escondido tras un remolino de polvo que parecía otro de sus hechizos, se cambió de ropa. Sus compañeros le miraron con un asombro del que se asombraron: ¿era posible que aquel vestido rosa del diseñador "Tartadefresa" le quedara tan... tan... tan... bien?
-¿Piensas que estoy guapo? -preguntó tímidamente a Nebuloso.
-No sé si ésa es la palabra... -respondió el héroe.
El mago iba a indagar más en la reacción de su amigo, cuando el saludador casi le revienta los tímpanos con su histerismo:
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ES LA PRINCESA MELOCOTONAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!
-Madre mía, prefiero tener que enfrentarme a las banshees -se quejó Kakos mientras, al igual que el resto, se levantaba del suelo.
El pueblo salió en tropel por la puerta más emocionado que los culés con su triplete. Un par de gemelos llevaba una lona, sobre la cual subieron a Nebuloso para después llevarlo hacia dentro entre hurras, gritos de júbilo y botes.
-¿Y yo qué? -musitó Borrón con una voz que inspiraba más ternura que una película de Disney una lluviosa tarde de domingo.
-Eso me pregunto yo -rugió Tifona-. Tu amiguito solo no habría llegado hasta aquí.
-Yo nunca lo haría -sollozó Bobby.
-A mí esto me va de perlas -se alegró Kakos-. Aprovecharé para entrar en sus casas y arramplar con lo queda.
-Eso lo hemos hecho con la gente dentro -le recordó el mago.
El ladrón le miró más entusiasmado que Ulises con un GPS.
-¿¿¿En serio???
-Sí...
-¿¿¿Y usando Sigilo???
-No hacía falta.
Kakos lanzó un alarido que habría ridiculizado a Tarzán en la selva y se perdió en la marabunta. Borrón, Tifona y Bobby se encogieron de hombros y intentaron entrar en el pueblo como personas civilizadas. Cuando iban a poner un pie más allá del lindel, el saludador (sin abandonar su estado de brujo poderoso) se interpuso con los brazos y las piernas extendidos.
-¡DIJE QUE NO PODÉIS PASAR!
-Pero si traemos a la princesa Melocotona... que soy yo... -replicó Borrón con una voz más femenina de lo habitual.
-Pues entonces bueno.
Al entrar, vieron cómo Nebuloso estaba encaramado a un árbol mientras centenas de adolescentes histéricas le pedían que bajara para que les regalara un hijo. Borrón sintió como un hechizo muy poderoso llamado Celos Mal Disimulados se apoderaba de su cuerpo embutido de rosa. Mientras la rabia le crecía hasta casi convertirle en Berserker, la inteligencia se le agudizó como a la de un maestro del Starcraft e ideó un plan.
-Tifona, coge una batería. Kakos, coge una guitarra. Bobby, coge un bajo.
-¿Nuevas armas? -se extrañó la amazona.
-¿Y de dónde las sacamos? -preguntó el perro.
Kakos se limitó a reírse para desaparecer utilizando Sigilo mientras quedaba a la vista de todos y todos hacían ver que no veían nada. Volvió con una sonrisa similar a la de un científico loco que acaba de crear su obra maestra.
-Ya lo tengo todo en mi zurrón mágico donde cabe hasta un Viento Fuerte si me lo propongo.
-Subíos a las mesas -ordenó el joven mago-. Con esto vamos a ganarnos el respeto del pueblo, de los fans y de los de Márketing cuando vean que puedan sacar un Nebuloso's Fantasy OST a precio de oro.
PAUSE
Mun, the Gamer Doll
Imagen: Una muy posible pregunta en el mítico 50x15.