
secuestró la luz de los ángeles
y la transporta en los ojos
para regalar al mundo unas gotas cada día.
Pero Dios no puede castigarle,
pues las cadenas son plumas para sus alas,
y de águilas valientes tiene hecho el hígado.
Ariful debió robarle el reloj a Cronos
para que todos los momentos a su lado
no se fraccionen en minutos veloces.
Y, por qué no,
un poco de talento a Apolo
para hacerle mejores poemas.
Mun, Your Rukia
Dedicado a una persona muy especial para mí, sin la cual Nebuloso no sería Nebuloso, y sin la cual mi vida tendría un hueco bastante notable. Felicidades, hermanito.
Imagen: Los inolvidables Kon y Rukia, de Bleach.