Mostrando entradas con la etiqueta Pétalos deshojados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pétalos deshojados. Mostrar todas las entradas

viernes, enero 07, 2011

Es que luego te voy a querer

Me gusta verte después de tres, cinco, seis meses y ver que no has cambiado nada. O, si has cambiado, no darme cuenta.

Me gusta saber que hemos crecido de manera distinta y nos queremos igual.

Me gusta que nos pongamos al día en lo que dura tu jarra de cerveza, o mi cocacola, y que siempre haya algo de que hablar, incluso temas ya hablados.

Me gusta reír con chistes que sólo entendemos nosotras y que nunca pierden la gracia.

Me gusta que me digas que llorar me queda fatal, y que no sepas que cuando llegue a casa me pongo muy fea.

Porque paso horas contigo y sé que te voy a querer.


Mun

domingo, noviembre 28, 2010

Domingo

Domingo sabe a hogar,
aspirina y colacao de las seis,
tecleos analgésicos para las distancias,
ropa que nunca sale de casa,
sofás combinados con manta y película o consola
y a ti.

Domingo sabe a deseo
de hacerse eterno
para que no deje pasar
el lunes de cerebros apagados
y tecleos frenéticos
que ansían el viernes de nuevo.


Mun, Sunday Doll

miércoles, noviembre 03, 2010

Un secretito

Voy a contarte un secreto, pero aunque lo leas aquí, no se lo cuentes a nadie.

Eres una persona maravillosa, de ésas que te devuelven la fe en la humanidad, aunque a veces dude de que eres humano. Pero nunca te lo he dicho a la cara.

Es una opinión sin más, acompañada de la alegría de haberte encontrado latir con corazón propio en esta ciudad de androides. No hay más intenciones detrás, y por esto nunca te he dicho que eres una persona maravillosa. En nuestra cultura la amabilidad sin segundas intenciones está prohibida.

No voy a decirte quién eres, aunque quiero que te enteres lo que pienso de ti sin que lo sepas.

¿Por qué?

Porque eres maravilloso y no lo sabes. Y si algún día lo supieras, dejarías de serlo.


Mun

sábado, octubre 02, 2010

Expresión

Son tantas noches leyendo tu cuerpo con los cinco sentidos, que me pregunto por qué no nos fabricaron con más. Y no porque me haya cansado de ti, al contrario, sino porque siempre quiero percibirte de más maneras.

Hacer el amor contigo es una expresión literal, que en lugar de perder significación con el tiempo la ha ido ganando. Y a pesar de que conozco tu cuerpo como mi escondite secreto que es, siempre busco más matices que enriquezcan ese idioma que sólo conocemos tú y yo.

Y aunque nuestras vidas se fraccionan en años que convierten a la eternidad en una utopía quiero añadir una palabra más a esta historia contigo, con toda la seriedad que sabes que mi corazón puede aportar:

SIEMPRE.


Tu Mun

viernes, julio 16, 2010

¿Y tú quién eres?

¿Y tú quién eres?
¿Dónde está el amor que contienen los abrazos?
¿Por qué te sorprende el vacío de mis ojos?
No eres el mismo.

¿Y tú quién eres?
Disculpa la falta de memoria.
Sabes que siempre ha sido buena,
pero no sé reconocer desconocidos.

¿Y tú quién eres?
A ti no te he invitado.
FUERA.


Mun

domingo, junio 27, 2010

No-muerta

No es mi naturaleza.
Es el líquido
que asegura tu vida.

No es mi naturaleza.
Es la yugular palpitante
que reclama mi beso dentado.

Y quieres cerrar esa puerta
cuando tu cuerpo sucumbe
a la sed que lo llama.

Toma y bebe de mí
la vida que tu vida
necesita para galopar
por un mundo adormecido
donde anestesiados y condenados
están siempre los sentidos.


Mun

Imagen: Thrist, de Yukisouma

lunes, mayo 17, 2010

Ariful

Ariful debió llamarse Prometeo;
secuestró la luz de los ángeles
y la transporta en los ojos
para regalar al mundo unas gotas cada día.

Pero Dios no puede castigarle,
pues las cadenas son plumas para sus alas,
y de águilas valientes tiene hecho el hígado.

Ariful debió robarle el reloj a Cronos
para que todos los momentos a su lado
no se fraccionen en minutos veloces.
Y, por qué no,
un poco de talento a Apolo
para hacerle mejores poemas.


Mun, Your Rukia

Dedicado a una persona muy especial para mí, sin la cual Nebuloso no sería Nebuloso, y sin la cual mi vida tendría un hueco bastante notable. Felicidades, hermanito.


Imagen: Los inolvidables Kon y Rukia, de Bleach.

viernes, febrero 05, 2010

Cómo cuesta

Cómo cuesta morderse la lengua
cuando arde demasiado en la boca
y quiere apagarse con un rugido.
Cómo cuesta amansar a la fiera
cuando te arranca la piel desde dentro
y te apaga el cerebro a zarpazos.
Cómo cuesta ser humano
cuando eres animal algo más evolucionado.
Cómo cuesta encontrar la línea
que separa Educación de Hipocresía.


Mun, the Wrathful Doll

Fotografía: Wrath, de Vive-la-Rock

martes, enero 12, 2010

Vivimos en una bola de nieve

Acabo de descubrir que vivimos en una bola de cristal, de ésas en las que la nieve cae cuando la giras. Lo sé por la forma de los copos, tan pequeños e irreales, y el breve terremoto que precede a cada tormenta.

Vivimos en un juguete olvidado, cuyo dueño habrá recordado al limpiar el cajón de los objetos inservibles. Seguramente se trate de un niño tan impresionable como nosotros, que hacemos de un fenómeno tan natural un acontecimiento único. Por eso decidimos salir al portal a contemplar la danza de esos copos que no se conforman con fundirse en el suelo. Vuelan, giran como una bailarina en su cajita de música, bailan un vals en grupos y parejas. Todo para eternizar ese viaje que no quieren que acabe nunca. Hipnotizado, me comentas que te recuerda a las escenas romanticoclichés del cine estadounidense y, como cualquier anécdota casual de nuestras vidas, la conviertes en una línea más de nuestro cuento de hadas.

Trato de explicarte que vivimos en una bola de cristal, de ésas en las que la nieve cae cuando la giras, y antes de que mi descubrimiento se convierta en confesión, me besas. Y yo hago trampa y abro los ojos para ver tu expresión desenfocada, que siempre me ha parecido tan graciosa. Entonces vislumbro sobre tu cabeza la luna. Por primera vez me fijo en que es una sonrisa gigante formada por huecos y dientes de leche.

Es la primera vez que el dueño de la bola nos ve. Somos una novedad curiosa que devuelve el atractivo a su juguete. La luna se hace más grande y vibra en carcajadas. Eso me hace saber que en cuanto entremos en casa volverá a hacer girar la bola.


Mun, the Snow Doll

Imagen: The Crystal Ball, de Pretty Nasty

Dedicado a la excelente compañía de una tarde de nieve, sofá + película + manta.

jueves, diciembre 31, 2009

Hacia el 2010

Cariño, siéntate, tenemos que hablar. Sí, ya sé que odias esa frase, pero sabías que este momento llegaría. Tal vez no estabas preparado para esta noche, pero tampoco has hecho lo posible para que no llegara.

Tienes que marcharte. Lo siento.

Bueno, en realidad no lo siento tanto. No has sido un buen amante. Tal vez empecé a salir contigo con demasiadas expectativas; creía que ibas a ser tan bueno como el 2008, que tanto me cambió la vida hasta hacerla otra. Sin embargo, te portaste muy egoístamente. Me concediste un trabajo que parecía una parodia de la imagen de trabajo que se tiene en el país, y luego decidiste que era mejor que me quedara en casa a pensar en ti y en la nada que me has aportado.

Por si fuera poco, me apartaste de varias personas con las que no puedo reparar la amistad sin que el miedo o el orgullo causen interferencias en nuestras conversaciones. Supongo que así yo tendría más tiempo para dedicarte más pensamientos.

Pero no seré cruel contigo. He aprovechado el exceso de tiempo libre que me otorgaste para dedicarlo a mis proyectos, y eso que ha hecho que a nivel literario creciera un poco más. No has matado mis sueños, lo siento. También me has concedido momentos inolvidables, como mi primera luna de miel. Supongo todo esto era para que no te odiara tanto.

Lo siento. Hay otro año. La he invitado a cenar a casa esta noche y he preparado las uvas de postre y el champán. Llevo ropa interior roja y esta vez no es para ti. Y después nos iremos a celebrar nuestro encuentro. Quiero que nos dejes solos. Y que te vayas para siempre.

Quédate justo ahí, en mis recuerdos.


Mun os desea a todos un Feliz 2010

Fotografía: Into new year, de Ciril Jazbec

miércoles, diciembre 23, 2009

Otra carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos,
Este año no pienso pediros juguetes, aunque esto lo sabréis porque llevo años sin pedirlos. Sobre las colonias, los reproductores de música, la ropa interior y exterior no os preocupéis. Prefiero ir a buscarlos yo sola, aunque me tenga que enfrentar a las resabidas hordas de zombies comprarregalos, más guiados por el “quedar bien con el otro” que por el “gusto del otro”.

No. Tampoco os pienso escribir en el idioma de la corrección política una carta que pida la paz en el mundo que no me importa. Cuando me levanto por las mañanas pienso en mí, en rogarle cinco minutos más al despertador, en las tareas pendientes del día, en dónde encaminar mi vida profesional, en lo mucho que echo de menos a mis amigos, en llamar a papá y mamá y en ver de nuevo a mi pareja cuando vuelva a casa del trabajo. Y antes de acostarme pienso en el día siguiente y tacho un día más del calendario hasta alguna fecha señalada. No, no pienso en países menos favorecidos que el mío, ni en niños inocentes que sufren las inclemencias de los adultos. No les conozco y no puedo sentir nada por ellos. Bueno, sí que pienso en ellos. En los cinco minutos que dedico leyendo el periódico. Así que no pienso pediros la paz mundial, porque me niego a ser hipócrita. Además, no creo que el mundo se merezca ese regalo, porque no ha sido un niño bueno.

Tras leer esto, consideraréis que no me estoy portando bien. Que soy una egoísta. La única diferencia es que lo reconozco y soy consecuente con ello. Por eso os escribo esta carta de despedida, porque me parece justo prescindir de vuestros servicios si no los merezco. También podría no deciros nada, pero a pesar de todo soy educada y no me gustan las despedidas francesas.

Ya tenéis alguien menos de quien preocuparos. No quiero que os enfadéis conmigo; después de todo os pienso compensar. Vosotros repartís regalos que los niños piden a la carta, incluso después de que sepan vuestro triste secreto. Yo voy a repartir regalos que reparto durante todo el año y que vosotros no podéis. Necesitáis ayuda de un pergamino eterno para relacionar a los niños con sus rostros y nombres, y anotáis sus buenas obras como un profesor anota los puntos positivos en clase. Pero nunca os habéis sentado a jugar con ellos con los propios juguetes que le dejáis en los balcones. No sabéis operar sus corazones rotos a la una de la mañana en un portal, o compartir un café con ellos en un bar que habéis convertido en “el de siempre”, ni sabéis la combinación de la caja fuerte de sus risas, ni comprobar su calor corporal con un abrazo. Yo sí. Y por eso puedo hacer mis regalos.

Y no es un acto altruista. Yo acabo recibiendo lo mismo y por eso entrego.

Felices y descansadas fiestas,
Mun


Mun os desea que hagáis felices estas Fiestas

Fotografía: Ice Crown, de Sarah Beara

martes, diciembre 15, 2009

Por qué soy Cuentacuentos

Porque lo encontré en tu blog y tenía curiosidad.
Porque tú me acabaste de convencer, porque sabías que me sería útil.
Porque me gusta cómo me revuelves el pelo cuando estás contento.
Porque sabía que no era la única del gremio que en realidad quiere ser escritora.
Porque eres pura filosofía. Y te pareces a Alex De Large, digas lo que digas.
Porque te reconocería aunque fueras de blanco, con gorra y gafas-máscara de sol.
Porque yo también pienso que nos parecemos mucho. Y eso, para mí, es un honor.
Porque en cada encuentro contigo siento la emoción de verte por primera vez.
Porque eres capaz de desencajarme la mandíbula a risas.
Porque me hizo mucha ilusión que vinieras. Yo también tenía muchas ganas de verte.
Porque no esperaba que tuviéramos amigas en común.
Porque he crecido mucho a nivel literario gracias a ti.
Porque me hiciste ver que las alas las llevamos ocultas para camuflarnos entre los humanos.
Porque tienes una voz preciosa y nunca me cansaré de decirlo, aunque no te lo creas.
Porque es una cosa más que me gusta compartir contigo. Y porque así me acompañas a casi todas las quedadas.
Porque fue toda una sorpresa encontrarte por la calle de casualidad aquella Navidad.
Porque me gustó ir a visitarte a casa con tu gripe. Y porque no me importaría hacer un tour por España contigo en coche.
Porque me gustó mucho tu recibimiento. Porque no me lo esperaba.
Porque soy una bruja y lo sabes.
Porque tus buenas lunas son mejores que el cazador de sueños más potente.
Porque me descubriste.
Porque eres una montaña rusa emocional.
Porque no es verdad que sea la más cabal, pero que tú me consideres así me anima a serlo.
Porque sé que tu solidaridad es sincera como tu corazón.
Porque no tenemos bastantes momentos juntas, así tenemos más.
Porque guardo esa placa, y cuando la veo me acuerdo de ti. Y me la pondré cuando te vea.
Porque recuerdas todo lo que te cuento, aunque hablemos poco.
Y porque no sólo iba a conocer escritores, sino personas.


Mun, la Muñeca Cuentacuentos

martes, octubre 27, 2009

Magia

Creía que se quedaba aplastada entre las páginas de mis libros,
que moría con el “OFF” de mi reproductor,
y que se escondía detrás de la pantalla
cuando encendían las luces.

Nunca me dijiste que la robabas tú
y la esparcías con disimulo bajo la almohada
para que me envolviera la cabeza
y escribir cada día unas líneas
en nuestro cuento de hadas.


Mun, the Haunted Doll

Fotografía: Magic, de Stardixa

viernes, septiembre 18, 2009

Cambio


Cambio
teclados frenéticos,
teléfonos insistentes,
monóxido de metro,
y despertares obligados

por el suave murmullo de las hojas
que se quejan bajo mis pasos
por estrellas impúdicas,
sin nubes viciadas,
por un bosque cuyas fauces
ya no me den miedo.


Mun, the Nostalgic Doll

Foto: Un bosque en Loiba (Galicia)

domingo, julio 05, 2009

R.I.¿P?


Érase una vez un “te quiero”
que murió asfixiado.
Trepaba por la garganta
cuando Miedo le arrastró hacia el corazón.
Varias veces quiso huir
buscando una boca por donde respirar.


En su tumba se encontró con un “lo siento”
que también buscaba una boca por donde respirar.
Se arrastró por la garganta con un peso atado
que nunca le dejó trepar.
El peso decía llamarse Orgullo,
pero “te quiero” y “lo siento”
sabían
que
en realidad
era Miedo disfrazado.



Mun, the Silenced Doll

Fotografía: Silence, de Bráulio Amado

martes, abril 21, 2009

Cree en los milagros y tus sentimientos se harán realidad


"Cree en los milagros y tus sentimientos se harán realidad". Una de las frases más míticas de uno de mis animes favoritos (ése que te parece tan raro que ni te dignas a ver). Una de esas frases que se hizo realidad en mi vida real. Contigo.

Y pensaba que sólo te vería esa tarde. Que la siguiente vez sería en un año o más.

Y ahora estoy esperando a que vuelvas a casa.

Después de que leas esta entrada, te pediré disculpas por no saberte escribir un poema.

Pero si la mayoría de los que hay en tu blog tienen como respuesta "tú", es por algo.

(Y no me importa lo ñoña que resulte esta entrada. Creamos las palabras para usarlas, no para encerrarlas).


Mun

Dibujo: Love, de Elizabeth Caffey

lunes, marzo 30, 2009

Alas

En un mundo en el que comemos dinero, tenemos que encorsetarnos las alas bajo un disfraz de ocho horas diarias.

El tiempo libre es una limosna para volar.


Mun, the Flying Doll

domingo, enero 25, 2009

Shhhhhh

No digas nada.

Por eso se hicieron los besos así. Las palabras no son compatibles con ellos.

No digas nada.

Tu pupila está dilatada. Puedo leer en ella, incluso en la penumbra.

Recuerda lo que nos contaron de pequeños sobre los deseos. Si los formulas en voz alta, no se cumplirán.

Por eso escuchamos los latidos. El corazón habla a ritmos.

No molestemos. No invitemos a la gente a nuestra intimidad.

No preguntes. No acordemos límites.

No digas nada. Deja que suceda.


Fotografía: Holding

Mun, the Silent Doll

jueves, enero 15, 2009

Indios y vaqueros


Juguemos a indios y vaqueros
como hemos hecho siempre.
Diferentes equipos, diferentes fuertes.
¿Cómo que no sabes?
Así hemos construido la historia.

Juguemos a indios y vaqueros
Los vaqueros serán los buenos.
Los indios serán los malos.
O viceversa
según el periódico que leas.

Juguemos a indios y vaqueros,
y si no sabes,
finge que tienes conciencia
y juega a ser espectador.
Simula que te importa
y di que cada flechazo y disparo
se te clava en el corazón.
Que no se te olvide encender la TV cada día,
¿y si lo olvidas?


Mun, the Peaceful Doll

War... war never changes (Fallout)

Fotografía: Una de las mejores portadas de disco que he visto en mi vida.

martes, diciembre 23, 2008

Madrid


Madrid es un veneno lento
que ingerí por voluntad propia
sin hacer caso a advertencias.

Me di cuenta el día que olvidé
cómo flexionar los ojos para llorar,

el día que vi que mis venas
eran cables azules y rojos.

El termómetro no miente;
ni está loco.
Sólo es un espejo.


Mun, the Poisoned Doll

Fotografía: -173º, de Oski y Mun